Artículo denuncia


ENTRE INMORALES ANDA EL JUEGO

Estos días podemos ver en los medios de comunicación nacionales como dan cera  merecida  a la presidenta popular de la Diputación de León, Isabel Carrasco, por acaparar una docena de cargos, con sus correspondientes sueldos y estipendios, además de ser la protagonista de cobrar kilometraje de Caja España como propio cuando en realidad lo hacía en su coche oficial, chofer incluido. Toda una corruptela miserable, por mucha apariencia de legalidad que intenten darle.

Las maneras despóticas y la catadura de la presidenta de la Diputación las conocemos todos los leoneses. Como igualmente sabemos que a pesar de sus constantes abusos nadie, hasta la fecha, se había atrevido a meterle mano. Tampoco los leonesistas. ¿Por qué precisamente ahora?

Ver al socialista Iván García del Blanco en una televisión nacional denunciando frente al palacio de los Guzmanes las irregularidades de Carrasco es, como mínimo, para vomitar. Él, que llevó a cabo la indecencia de “trasladar” su residencia a un centenar de kilómetros de León capital, de donde es concejal, con el único fin de cobrar kilometraje (sin hacerlo), es de juzgado de guardia. Como lo es el pelotazo rufián y multimillonario en Caja España del anterior alcalde Francisco Fernández y otras corruptelas varias de algunos socialistas.

El por qué salen ahora estas cosas en los medios nacionales, puesto que los locales apenas abordaron los escándalos populares y sí los socialistas en época electoral, es simplemente un desquite infantil del “tú más”. Una forma de marcar territorio antes del relevo del gobierno central dentro de un par de semanas. Una carrera alocada por blanquear las conciencias purulentas. Y mientras tanto, cinco millones de personas están sin trabajo y, en muchos casos, sin esperanza.

Meter a todos los políticos, leoneses o no, en el mismo fardel inmundo sería injusto, pero si esto ocurre en las direcciones, ¿qué no pasará en los niveles inferiores?

Para vomitar. 

José Luis Tejerina