Manifiesto de FAELE

 
Sobre la intromisión ilegítima, y anónima, 
en el honor de las personas

En las últimas semanas hemos venido colgando en este blog varios artículos de diversos miembros de FAELE, acerca de la intromisión ilegítima en el honor de las personas (difamaciones, falacias y maledicencias), especialmente en el plano personal, que otra web ha publicado a capricho sobre algún socio de la Federación de Asociaciones y Entidades Leonesas (FAELE).

En las contestaciones que a través de nuestro blog evidenciaron los redactores, dejaron clara su repulsa ante este hecho arbitrario. El afectado directamente por las ofensas, anunció acciones legales, oficiales y personales sobre el blog calumniador que, si bien es anónimo en cuanto a que carece de datos legales y personas responsables visibles, parece que finalmente pueden estar identificados estos extremos. La víctima terminaba su escrito preguntándose si se puede difamar impunemente en Internet. Concluía el mismo, asegurando que, a pesar de la teórica clandestinidad que ofrecen ciertos artificios y operaciones en la Red, estaba seguro que no, y que el Estado de Derecho y las leyes lo demostrarían.

Otro de los socios de FAELE, redactó un alegato titulado “No se debe jugar con la honestidad de las personas”. En él, apelaba a la falta de moralidad de los difamadores en el ámbito particular y al hecho de que ampararse en el anonimato [hipotético] constituía, sin duda, un ánimo agraviante previo. Cerraba su trabajo señalando que resulta fácil vilipendiar detrás de un teclado recóndito. “Lo difícil es dar la cara”, concluía.

Al blog de FAELE siguieron llegando bastantes textos a propósito de la citada intromisión ilegítima en el honor. Todos, sin excepción, reclamando acciones legales y de otro tipo. Algunos eran duros en las formas, que no en el fondo. Otros exponían la materia en clave jurídica y algunos, los más agudos, aportaban testimonios, datos, detalles, tecnicismos, particularidades y circunstancias esclarecedoras.

Así las cosas, desde FAELE tenemos claro el tema. Tan claro que no admite duda alguna. Independientemente del derecho que ejerzan como tal las personas difamadas, FAELE hará lo propio y adecuado, que además se espera de nosotros, en defensa de sus miembros y las entidades que la forman. Y lo hará en el más amplio sentido del término. Dentro de la ley, por supuesto. Ahí estamos. Sin duda alguna.