Artículo de Carlos Carrera acerca del Aeropuerto de León

EL ESTRANGULAMIENTO DEL AEROPUERTO DE LEÓN


Es nuestra provincia un lugar maltratado durante toda la historia por políticos y dirigentes ineptos, inoperantes y rendidos al poder centralizador.

Ahora ocurre con nuestro aeropuerto, unas instalaciones de primera como se merece una base aérea pionera en el norte de España, que verá muy mermada su actividad en el presente mes de marzo por la incapacidad de unos dirigentes inútiles que no saben ni han hecho nada para evitarlo.

Se da el caso de la existencia de un consorcio que lleva años sin reunirse y tiene más de 4 millones de euros de superávit para ir pagando sueldos a consejeros y a la de los 13 sueldos, que es la presidenta ) mientras son incapaces de negociar con las múltiples empresas de bajo coste que se han convertido en la única vía de salida para cualquier aeropuerto español exceptuando los cuatro o cinco más grandes.

Se dio hasta el caso de un precontrato que consiguió un ex concejal leonesista con la compañía Ryanair y nuestra querida Diputación olvidó en un cajón porque como era en inglés nadie lo entendía.

Así tenemos los casos de Zaragoza, Santander, Bilbao, Asturias, Valladolid, Reus, Gerona… etc., que han multiplicado el número de pasajeros gracias a los nuevos destinos ofrecidos por estas empresas de bajo coste.

¿Por qué si se vuela desde Valladolid a Bruselas, París o Milán, no se puede volar desde León a Frankfurt, Berlín, Roma o Praga por poner un ejemplo? Si se racionalizan los vuelos internacionales, todos los aeropuertos vecinos saldremos beneficiados, por la movilidad en la cercanía en busca de esos destinos que si para una sola provincia serían deficitarios, no sería lo mismo contando con el volumen de pasajeros de las provincias vecinas.

Y no sólo es este el problema, a partir del mes de marzo perderemos los vuelos de Madrid, Valencia y París porque dicen que no son rentables. Nada más lejos de la realidad. Sólo el de Madrid ha perdido pasajeros por causa del Alvia que es más económico, más cómodo y en el mismo tiempo (entre esperas en aeropuertos, desplazamientos y duración del vuelo) te traslada del centro de León al centro de Madrid.

El problema se agrava con el cambio de horarios en los vuelos de Barcelona, el único que va a sobrevivir.

La comodidad de viajar por la mañana temprano (8 de la mañana) a Barcelona para aprovechar el día y regresar a la noche, 21 horas, se ha venido abajo.

A partir de abril, el vuelo a Barcelona será a mediodía, lo mismo que el de vuelta, por lo que perderemos los viajeros de fin de semana, y los de empresarios que tendrán ahora que perder un día y hacer noche en la ciudad Condal.

Un verdadero despropósito al que los dirigentes provinciales no han sabido responder, y no digamos nada de la Junta de Castilla. Al fin y al cabo a ellos les resbala todo aquello que tenga que ver con el desarrollo de León, pero que beneficiará lógicamente al aeropuerto de Villaniebla, a tres cuartos de hora en tren del aeropuerto Internacional de Barajas.

Carlos Carrera García