Tribuna de Joaquín Cuevas Aller


A la derecha, Joaquín Cuevas Aller, autor del artículo, junto a Félix P. Echevarría,
durante el acto de presentación del último libro de Cuevas en el
Club de Prensa de Diario de León

LO PEOR DE LEÓN, LOS LEONESES


Después de haber pasado más de 50 años viviendo en diversas regiones de España y en el extranjero, regresé a esta bendita tierra leonesa que me vio nacer. Regresé con el ánimo de hacer por mi tierra todo aquello que mis fuerzas me permitieran, ya que me consideraba en deuda con mis paisanos. A los pocos días de mi llegada me encontré con un viejo amigo, una persona muy conocida en la ciudad de León y también en muchas partes de toda España y conocedor asimismo de las virtudes y defectos de los leoneses. Conocedor de mis andanzas en el terreno cultural por diversas partes de España, me preguntó si traía algún proyecto para León. Le dije que venía con la intención de hacer todo lo que pudiera y me dejaran hacer. Mi amigo me contestó: aquí en León, vas a tener pocas ayudas, esta tierra no es fácil, ¿sabes qué es lo peor de León? los leoneses, contestó él mismo. En aquel momento no pude entender el significado de esas palabras. No podía comprender que los leoneses no amaran a su propia tierra. Hoy desgraciadamente, lo he comprendido. He visto muchas cosas que me han abierto los ojos para comprender las palabras de mi amigo.

Lo que he visto me ha hecho comprender que han sido leoneses los que no quisieron impedir la marginación de León al no evitar la integración de la región leonesa en una parte de Castilla dirigida por y desde Valladolid. Dijeron que estaba bien porque a ellos les iba bien.

He visto que han sido leoneses los que han permitido que la historia y la identidad leonesa hayan desaparecido prácticamente por completo de los libros de texto que estudian nuestros escolares. Ahora nuestra identidad es, en el mejor de casos, castellanoleonesa, mientras que los castellanos son sólo castellanos. Dijeron que estaba bien porque a ellos les iba bien.

He visto que han sido leoneses los que han permitido el mayor hundimiento en nuestra milenaria historia de la agricultura, la ganadería y la minería leonesa, así como la mayor pérdida de población desde la invasión de los musulmanes allá en el siglo VIII. Asimismo han sido leoneses los que han permitido que las abundantes aguas de regadío de Riaño generen riqueza en otras partes y no en la propia provincia leonesa. Dijeron que estaba bien porque a ellos les iba bien.

A pesar de que el pueblo leonés ha sido el que más sangre, sudor y lágrimas ha derramado en la reconquista y formación de este hermoso país llamado España, han sido leoneses los que han permitido que ese mismo pueblo leonés sea el único pueblo español que no goce de los mismos derechos de autogobierno que gozan los demás pueblos de España. Dijeron que estaba bien porque a ellos les iba bien.

Cuando todo el mundo ve y comprende el estado de ruina lastimosa de esta provincia, todavía hay leoneses que se tapan los ojos para no ver nada, proyectan grandes proyectos que nunca cumplirán para seguir diciendo que todo está bien porque a ellos les va bien

El año 2004, gobernando Zapatero I, criado y formado en León, se crearon grandes expectativas de que el nuevo presidente del Gobierno de España concediera a la región leonesa los mismos derechos que tenían las demás regiones españolas. En su primera intervención aquí en el mismo León, Zapatero I borró toda esperanza de normalización. Hoy, gobernando Zapatero II, las cosas, no solamente no han mejorado, sino que las expectativas van a peor. Zapatero II quiere quitar una de las señas de identidad más antiguas de esta tierra: las juntas vecinales. Esta usurpación de patrimonio leonés es similar a la que hizo el ministro Mendizábal el año 1836 con su Desamortización de trágico recuerdo, robando el patrimonio a la Iglesia Católica para regalárselo a cuatro políticos amigos, ocasionando indirectamente la ruina a muchos miles de ciudadanos españoles, una ruina que aún hoy perdura. La desaparición de las juntas vecinales, además de traer la ruina más espantosa a la provincia leonesa, va a suponer la propia desaparición de todo vestigio referente a lo leonés. Dirán que está bien porque a ellos les irá bien

Algún día (espero que sea más bien antes que después), los leoneses nos preguntaremos ¿cómo es posible que nuestros propios políticos consintieran que la región leonesa fuera integrada en una autonomía en contra de nuestros deseos y de nuestras tradiciones históricas. Una integración que ha sido mas bien un secuestro de León y la causa fundamental de nuestra ruina económica y social?

Algún día nos daremos cuenta que han sido leoneses los que han utilizado los sentimientos de amor de la mayoría de los ciudadanos a esta bendita tierra para garantizar su presente y asegurar su futuro sin importarles un pimiento los derechos legítimos de los ciudadanos leoneses.

Ahora que tanto se habla de que España necesita un rescate de la Unión Europea para hacer frente a la crisis económica, no es menos verdad que León necesita un rescate para liberarnos de las garras de una administración autonómica que nos ha arruinado social y económicamente, de un rescate que nos permita gozar de los mismos derechos y obligaciones que el resto de los pueblos de España. Se hace necesario un rescate porque los españoles en general y los leoneses en particular no tenemos elementos de defensa contra los políticos ni contra sus privilegios.

Para ello, León no necesita héroes. Lo que necesita León es personas con capacidad para gestionar bien los intereses de los ciudadanos, personas con capacidad para comunicarse, personas con capacidad para transmitir confianza a los leoneses, comenzando por la recuperación de nuestra gloriosa historia. León necesita personas que sean fieles a la misma esencia del ser humano, capacidad de amar a esta tierra y a sus gentes. León necesita personas que sean fiel reflejo como las descritas por ese gran físico y mejor persona, Albert Einstein, que dijo: sólo una vida vivida para los demás, merece ser vivida; o por San Agustín, que dijo: no se hace de corazón lo que no se hace por amor, los años no vienen, sino que se van. No es ninguna heroicidad amar a los suyos, amar a esta nuestra bendita tierra leonesa. Sólo los mejores nos pueden sacar de este precipicio donde nos han metido en contra de la voluntad, aunque haya habido leoneses que han dicho que así estaba bien.

Tribuna publicada el 06/10/12 en http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/lo-peor-de-leon-los-leoneses_731628.html